Manejo nutricional del niño con autismo

Home / Novedades / Manejo nutricional del niño con autismo
Manejo nutricional del niño con autismo

Manejo nutricional del niño con autismo

Licda. Mª Antonieta Ciancia Angerami

Nutricionista Clínico

El autismo es una alteración neurológica que afecta la función cerebral, especialmente en las áreas de interacción social y habilidades para la comunicación, aunque las últimas investigaciones apuntan hacia una etiología multifactorial donde se involucran factores genéticos, ambientales, metabólicos e inmunológicos que afectan el metabolismo de la neurotransmisión cerebral.

El espectro autista se sigue definiendo conductualmente, no biológicamente.

El Manual de Estadística de Enfermedades Mentales su última versión revisada (DSM IV-R), lo engloba dentro del grupo de los trastornos generalizados del desarrollo, como “Espectro Autista” y en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS (CEI-10) se incluye como “Autismo Infantil”.

La adecuada administración de alimentos y vitaminas, es un complemento para mejorar ciertas conductas y síntomas del autismo.

Es conocido que las personas autistas son selectivas en su alimentación y se dice que los alimentos que ellos buscan y quieren comer son los que le hacen más daño.

Es por ello que se debe realizar un plan de alimentación tomando en cuenta, la causa del autismo y la clínica del paciente por lo cual existen diferentes alternativas:

Dieta libre de gluten y de caseína:

Según investigaciones aparentemente los niños con autismo no producen cantidades suficientes de Secretina (hormona gastrointestinal) y como resultado el proceso digestivo se dificulta. La producción reducida de esta hormona puede relacionarse con la sensibilidad al gluten.

Los defectos en la digestión de proteínas llevan a la absorción de péptidos parcialmente hidrolizados que afectan al sistema nervioso central y esto es especialmente cierto para el caso del gluten y de la caseína.

 La secuencia de aminoácidos de la caseomorfina (péptido de la leche de vaca y cabra) y la gliadinomorfina (péptido de la gliadina) son extremadamente similares.

En individuos autistas hay estudios que evidencian la existencia de niveles elevados de péptidos de caseína y de gluten en orina, ya que estos pacientes carecen de la habilidad de desdoblar apropiadamente estas proteínas, es por ello que estos péptidos son importante ya que reacciona con los receptores  opioides en el cerebro, imitando los efectos de las drogas opiáceas como la heroína y la morfina y la estrategia para reducir estos efectos podría ser la dieta libre de gluten y de caseína.

 Mientras más pequeño sea el niño al iniciar este tratamiento se beneficia más con este tipo de intervención, sin embargo, también se ha reportado que algunos adultos autistas mejoran en concentración y comunicación, así como se reporta una disminución en sus alteraciones sensoriales.

Alimentos que contienen gluten:

No consumir alimentos en cuya composición este como ingrediente el trigo, la avena, la cebada, el centeno, así como cualquier derivado de éstos: harinas, féculas, almidones, malta, espesantes, sémola.

Se debe tener precaución con los alimentos elaborados, transformados o envasados, ya que al ser manipulados, es difícil de garantizar que no contengan gluten.

El gluten existe como ingrediente oculto en muchos alimentos, medicinas y hasta en el pegamento con el que se pegan los sobres.

Alimentos que contienen caseína:

Leche y sus derivados y alimentos que en su etiquetado reporta sólidos lácteos.

 También es importante conocer el efecto adverso que tiene el consumo de colorantes artificiales en la conducta de estos niños, como lo han reportado varios estudios.

Un mecanismo posible que estimula estos efectos negativos es la inhibición de enzimas digestivas por medio de los colorantes.

En un estudio realizado en Alemania se encontró la inhibición significativa de enzimas digestivas como la amilasa y la tripsina por la ingesta de colorantes.

Por lo tanto, ayudaría mucho retirar los colorantes de la dieta del niño con autismo.

Alimentos permitidos:

Carne, pescado, aves, huevo (sin yema), margarina, aceite de oliva, de maíz, de girasol de canola, pan y otros productos preparados con las siguientes harinas: maíz, arroz, yuca, papa, plátano, soya, Batata apio, chayota, auyama, zanahoria (buñuelos, tortas, arepas, casabe, bollitos, galletas). Sustitutos de la leche; batidos de arroz,  ocumo, papa, ajonjolí, coco, almendra y leche de soya.

Es importante conocer que los efectos de esta dieta, si funciona, tienden a ser acumulativos y se debe tratar de cumplirla por lo menos 1 año para verificar los cambios de conductas ocurridos en estos pacientes.

Restricción de alimentos que favorecen el crecimiento de Cándida:

Esta es otra alternativa para lograr que los niños autistas obtengan el potencial que les ayudará a alcanzar metas en su vida y consiste en ayudar a eliminar los nutrientes que promueven el crecimiento de Cándida y levaduras que casi siempre, están presentes y en niveles elevados en niños autistas.

Para indicarla debemos estar seguros que hay sobrecrecimiento de Cándida y levaduras. El tratamiento mediante la dieta, mejora ampliamente la clínica del niño, eliminando los dolores de cabeza, dolores estomacales e intestinales y flatulencia.

 Evitar el consumo de harinas enriquecidas con vitaminas derivadas de la levadura, cerveza, embutidos, yogur, pimienta, curry, vinagre, ketchup, mostaza, vino, postres preparados comercialmente.

Por otra parte es importante saber que debido a que la Cándida se desarrolla en un ambiente dulce, es necesario eliminar no sólo los azúcares simples sino también la fructosa y la sacarosa para evitar que se siga reproduciendo.

Restricción de dietas ricas en fenoles, salicilatos y sulfitos:

Debido a la deficiencia de la enzima Fenol-Sulfur-Transferasa que se presenta en algunas personas con autismo, en ocasiones se hace necesario eliminar alimentos que tengan fenoles, salicilatos y sulfitos, pero seguir esta dieta a largo plazo es extremadamente difícil, ya que los fenoles naturales están presentes en cada alimento de color.

Fenoles: Manzana, pera, durazno, uva, vino tinto, cebolla, chocolate, té, café, frutas cítricas.

Sulfitos: Se debe evitar todos los alimentos que contengan preservativos y/o colorantes, enlatados, embutidos, jugos envasados, refrescos, bebidas energéticas, chucherías, pasapalos salados, ajo, cebolla, brócoli, coliflor, repollo y repollito de Bruselas.

Salicilatos: Té, cerveza de hierbas, carne enlatada y procesada con vinagre, aliño para ensalada, mayonesa, aguacate, aceitunas, papas blancas, pepino, pimentón, tomate, manzana, sidra de manzana, duraznos, melocotones, moras, cerezas, guindas confitadas, uvas, melón.

Restricción de alimentos alergénicos:

Gran cantidad de niños con alergias alimentarias, insisten en comer exactamente aquellos alimentos que no deberían comer. A pesar de que las pruebas de laboratorios indican no evidencia de alergias alimentarias, los niños tratados con dieta sin caseína y sin gluten presentan notables avances en su conducta.

Restricción de alimentos contaminados con metales pesados (plomo, cadmio, arsénico, níquel, mercurio y estaño):

Debido a que la intoxicación con metales pesados puede desencadenar síntomas en el niño autista especialmente el mercurio, se hace necesario restringir aquellos alimentos que sabemos están contaminados.

Casi todos los pescados y mariscos contienen rastros de mercurio, sin embargo, los peces de mayor tamaño que viven más tiempo, tienen niveles mas altos y es menos probable que los peces de vida corta estén contaminados, por lo que se recomienda su consumo, al igual que los pescados y mariscos de cultivo.

Con el asesoramiento de los especialistas tratantes (pediatras, nutricionistas, maestras, psicólogos, cuidadoras, etc.) del niño con autismo es posible lograr alternativas culinarias adecuadas y fáciles de adaptar a sus requerimientos económicos y de disponibilidad de tiempo.

Una vez iniciado el cambio en la dieta del niño, siguiendo las indicaciones dadas por el nutricionista, se debe ser persistente en esto, ya que cuando se interrumpe, también se interrumpe los logros que se hicieron durante el tratamiento y así se cae en la posibilidad de que el niño pueda perder todos los logros alcanzados conforme pasa el tiempo.

La intervención dietética lleva tiempo y dificultades, ya que no es fácil determinar cuáles alimentos causan problemas. Generalmente los niños autistas consumen una dieta muy monótona, dado las restricciones que tienen, por lo que los padres de estos niños, en un principio se niegan a reducir algunos de los pocos alimentos que el niño acepta.

Generalmente los niños autistas consumen una dieta muy monótona, dado las restricciones que tienen, por lo que los padres de estos niños, en un principio se niegan a reducir algunos de los pocos alimentos que el niño acepta.

Referencias bibliográficas

1.- Nelson J, Moxness K, Jensen M, Gastineau C. Dietética y Nutrición. Manual de la Clínica Mayo, Madrid, España, 1996 7ª edición, cap. 6 y 24

2.- Rodrigo Joaquín. Valoración de la capacidad antioxidante y actividad polifenol oxidasa en durazno de diferentes áreas de producción. I Simposio Ibero-Americano de Vegetales Frescos Cortados. San Pedro, Brasil, Abril 2006

3.- Raiten DJ; Massaro T. Perspectives on the nutritional ecology of autistic children. J Austism  Dev Disord. 1986: 16 (2): 133-43

4.- E Gimeno, M Fito, RM Lamuela-Ravento, AI Castellote, M Covas, M Farre, MC de la Torre-Boronat1 and MC López-Sabater. Effect of ingestion of virgin olive oil on human lowdensity lipoprotein composition. European Journal of Clinical Nutrition (2002) 56, 114–120

5.- Daniel J. Raiten and Thomas Massaro. Perspectives on the Nutritional Ecology of Autistic Children.Journal of Autism and Developmental Disorders, 1986;16(2):133-43

 6.- E. Cornish. A balanced approach towards healthy eating in autism.Journal of Human Nutrition and Dietetics, 1998;11: 501–509

7.- E. Cornish. Gluten and casein free diets in autism: a study of the effects on food choice and nutrition. J Hum Nutr Dietet, 2002; 15 (4), pp. 261–269

8.- Georgianne L. Arnold, Susan L. Hyman, Robert A. Mooney, and Russell S. Kirby- Plasma Amino Acids Profiles in Children with Autism: Potential Risk of Nutritional Deficiencies.Journal of Autism and Developmental Disorders, 2003:33(4): 449-59

9.- G. Paul Amminger, Gregor E. Berger, Miriam R. Schäfer, Claudia Klier, Max H. Friedrich and Martha Feucht. Omega-3 Fatty Acids Supplementation in Children with Autism: A Double-blind Randomized,Placebo-controlled Pilot Study. Biol Psychiatry 2007;61:551–553

24 h Emergencia y Trauma Shock